Ciencia y Filosofía ISSN: 2594-2204
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centellas, ayudándole a castigar a todos aquellos que lo merecen; por eso el gran temor a
estas dos fuerzas de la naturaleza, ante la fuerza devastadora de los huracanes.
En los cultos cubanos, los congo y lucumí se atribuyen el origen del rey, de la deidad:
“Todos los criollos descendientes de congos reivindican con calor esa patria de origen para el
dios del trueno, que luego escoge como escenario de sus hazañas el territorio lucumí -Nigeria-
y ciñe corona en Oyó, «aunque viene al mundo coronado por el mismo Olorun, su papá, y ya
era grande en el cielo antes de bajar a la tierra»” (Cabrera, 1985: 235). En la parte final de este
capítulo, la autora nos menciona su relación con los muertos, los diversos amarres que se
pueden realizar en su nombre para el bien o el mal, las características que suelen tener sus
hijos; por ejemplo, que la mayor prueba es que son inmunes al fuego y suelen ser casi como
él: “No hay mujer voluntariosa, resuelta o autoritaria, hombre que se tenga por valiente o sea
brabucón, «perro», arrogante, impulsivo, pendenciero, despilfarrador, juerguista, «chévere»,
con una pasión desenfrenada por las mujeres, los tambores y el baile,” (Cabrera, 1985: 248).
Changó es más que la deidad del trueno, la tormenta, la guerra, la justicia o la virilidad,
ya que en sus cultos poseen múltiples advocaciones y formas de montar o jinetear a sus hijos.
Y estos trances son de raíz africana, como ocurre con el “komién”, en Costa de Marfil:
La préparation et le déroulement du Kômien, font intervenir divers types d’acteurs,
d’objets et d’instruments : tam-tams, grelots, bonnet rouge orné de cauris, morceaux de
miroir, kaolins, amulettes, poudre blanche, clochettes, chasse-mouches, tissus blancs,
apprentis, en qui s’habillent également en blanc durant les cérémonies, enduisent leur
corps avec du kaolin, les tambourinaires, un accompagnateur, en général un homme, des
statuettes, etc. En plus des esprits qui viennent habiter le corps de ces Kômien, les
possèdent et les orientent, ils subissent une véritable formation qui dure en général, sept
années. Le Kômian ne porte jamais de chaussure quand il danse, signe de sa puissance
et la terre sur laquelle il danse et établit un lien avec les esprits qui viennent le visiter.
Cela facilite également son adhérence et rend son équilibre possible: il bouge beaucoup
et tournoie beaucoup sur lui. (Kouassi & Kouakou 2019: 135).
Los rituales, los cultos son múltiples y diversos, y justo esa es la gran riqueza de los sistemas
de culto africanos; en este sentido, son muchos los amarres que se realizan en nombre de
Changó para hacer el bien o el mal, para sanar o potencializar. Es el santo medular para
músicos, específicamente los percusionistas y los danzantes, uno de los tres principales
tambores en los rituales es el suyo: primordial. Es el símbolo, el amuleto de poder para los
grandes amantes que lo invocan y piden se manifieste en ellos, para que esta deidad se desfogue
en sus cuerpos humanos, como ocurre con el personaje de Pedro Juan Gutiérrez, en sus
narrativas, entre ellas, la Trilogía sucia de La Habana (1998), El rey de La Habana (1999) o